Espiral que no cesa

Tu nombre como punto de partida
mil mapas dibujados en tu piel,
abriendo paso a lo prohibido,
con las mismas ganas de la primera vez.
Sed de ti que no se acaba,
deseos incapaces de frenar sus pies,
mil universos en tu mirada,
luz, sin la cual ya no puedo ver.
Y así voy a ciegas desde entonces,
ya nada hace despertar mi piel,
no busco nuevas distracciones en mi vida
pues ya no hay labios que puedan entender,
ni mis vértices, ni mis manos o mis manías,
ya no hay nadie, ya no hay nada, no hay porqués.
Demasiados platos rotos,
demasiado que coser.
Mil preguntas en mi lengua,
solo un modo de poderlas responder.
Cruzar de nuevo aquella puerta,
cruzarla y luego echar a correr,
hacia tu boca, tu cama y tú inercia,
hacia el mismo punto donde tiempo atrás me encontré.

Marta Boz.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu propio blog con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: